{"id":1927,"date":"2019-02-22T17:36:23","date_gmt":"2019-02-22T17:36:23","guid":{"rendered":"http:\/\/artsolido.com\/?p=1927"},"modified":"2019-02-22T17:36:23","modified_gmt":"2019-02-22T17:36:23","slug":"ornamento-y-naturaleza-muerta-en-la-pintura-de-amelia-pelaez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artsolido.com\/es\/2019\/02\/22\/ornamento-y-naturaleza-muerta-en-la-pintura-de-amelia-pelaez\/","title":{"rendered":"Ornamento y naturaleza muerta en la pintura de Amelia Pel\u00e1ez"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">  |  Robert Altmann<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">INTRODUCCI\u00d3N<br> Una forma de arte, en su desarrollo hist\u00f3rico, con rareza evoluciona independientemente. La miniatura medieval se subordina al estilo monumental; la escultura renacentista quedaba superditada a la pintura; el arte pl\u00e1stico barroco ha sido penetrado enteramente por el ornamento y la arquitectura. Esta dominaci\u00f3n de una t\u00e9cnica pl\u00e1stica por otra puede dar, si las condiciones son favorables, creaciones y visiones nuevas. As\u00ed aconteci\u00f3 en el siglo XVII cuando aparecieron \u201cla pintura de flores\u201d y la \u201cnaturaleza muerta\u201d como g\u00e9neros aut\u00f3nomos de arte, como consecuencia del triunfo obtenido por el arte ornamental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) Hemos creido interesante estudiar la pintura de Amelia Pel\u00e1ez (en particular sus obras desde su retorno de Francia) porque vemos en ellas, por primera vez en doscientos a\u00f1os, reaparecer en el arte pict\u00f3rico la naturaleza-muerta ornamental. Nos serviremos de esta pintura, que contiene tantos recuerdos directos del estilo decorativo vern\u00e1culo del siglo pasado, para tratar de definir algunas caracter\u00edsticas de este estilo, que conjuntamente con el tema y la t\u00e9cnica ornamental, han entrado en la obra de esta pintora, transform\u00e1ndose y presentando la naturaleza-muerta ornamental con una visi\u00f3n in\u00e9dita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) Espa\u00f1a, el pa\u00eds por excelencia del Barroco, exporta su estilo a las Am\u00e9ricas, donde se transforma seg\u00fan las caracter\u00edsticas de cada pa\u00eds. En Cuba, en el siglo XVIII, el churrigueresco toma las formas t\u00edpicas del \u201cbarroco cubano\u201d y los motivos barrocos siguen imperando despu\u00e9s de la muerte del estilo que los cre\u00f3. La corriente subterr\u00e1nea cl\u00e1sica vence al Rococ\u00f3 (\u2026) e impone la arquitectura fr\u00eda y poco imaginativa, llamada \u201cneo-cl\u00e1sica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1929\" data-permalink=\"https:\/\/artsolido.com\/es\/naturaleza-muerta-con-flores-tc3a9cnica-mixta-sobre-carbc3b3n-1947\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/naturaleza-muerta-con-flores-tc3a9cnica-mixta-sobre-carbc3b3n-1947..png?fit=350%2C280&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"350,280\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"naturaleza-muerta-con-flores-tc3a9cnica-mixta-sobre-carbc3b3n-1947.\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/naturaleza-muerta-con-flores-tc3a9cnica-mixta-sobre-carbc3b3n-1947..png?fit=350%2C280&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/naturaleza-muerta-con-flores-tc3a9cnica-mixta-sobre-carbc3b3n-1947..png?resize=582%2C466&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1929\" width=\"582\" height=\"466\" \/><figcaption>Naturaleza muerta con pez, \u00f3leo sobre papel, 1947.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Cuba, paralelamente, a este estilo neo-cl\u00e1sico, y a veces confundido con \u00e9l, surge un arte ornamental muy rico y muy original que se opone a la arquitectura, importada de Europa. Este arte ornamental escoge sus motivos de la tradici\u00f3n espa\u00f1ola de los siglos XVII y XVIII a pesar de que su modo de utilizarlos dista mucho de aquellas \u00e9pocas.&nbsp; Las mamparas, los muebles y, sobre todo los hierros forjados \u201cconservan un marcad\u00edsimo car\u00e1cter espa\u00f1ol -tradici\u00f3n m\u00e1s pura del barroco espa\u00f1ol-\u201c. Todas las artes industriales del siglo pasado, en Cuba, ostentan los recuerdos formales del barroco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las composiciones de Amelia Pel\u00e1ez (\u2026) la ornamentaci\u00f3n reina e impone su simbolismo a toda figura. Pero en armon\u00eda extra\u00f1a con esta dominaci\u00f3n de la escritura simb\u00f3lica surgen, como puntos de mira del pasado, temas ornamentales del barroco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) Vemos, pues, a trav\u00e9s de la pintura de Amelia Pel\u00e1ez, no un estilo \u00fanico que hubiera traspasado la historia, pero s\u00ed un m\u00e9todo t\u00e9cnico que crea aqu\u00ed una representaci\u00f3n nueva. Este mismo m\u00e9todo hab\u00eda permitido a los artesanos cubanos del siglo pasado (XIX), escogiendo motivos de una gran \u00e9poca ornamental que es el barroco, combatir e imponerse con nuevas creaciones al estilo neo-cl\u00e1sico, del mismo modo que ciento cincuenta a\u00f1os antes la ornamentaci\u00f3n churrigueresca (\u2026) se hab\u00eda superpuesto al clasicismo \u201ceuclidiano\u201d del Renacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dualismo ornamento-construcci\u00f3n, dominado sucesivamente por uno y otro factor, y que forma la historia del estilo barroco, queda registrado pl\u00e1sticamente en la historia de un g\u00e9nero de pintura que naci\u00f3 de este estilo: la naturaleza muerta (\u2026). Pero es el ornamento, en su adaptaci\u00f3n a la pintura, que da, al principio por lo menos, su caracter\u00edstica a \u201cla pintura de flores\u201d y a los \u201cbodegones\u201d. Y esto se explica porque el ornamento que penetraba en la pintura, recre\u00e1ndola, era esencialmente un ornamento \u201cbot\u00e1nico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1930\" data-permalink=\"https:\/\/artsolido.com\/es\/mujer-de-perfil-gouache-sobre-papel-1958\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/mujer-de-perfil-gouache-sobre-papel-1958..png?fit=266%2C350&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"266,350\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"mujer-de-perfil-gouache-sobre-papel-1958.\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/mujer-de-perfil-gouache-sobre-papel-1958..png?fit=266%2C350&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/mujer-de-perfil-gouache-sobre-papel-1958..png?resize=578%2C761&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1930\" width=\"578\" height=\"761\" \/><figcaption>Mujer de perfil, gouache sobre papel, 1958.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tema de la copa, de las frutas y de las flores, conocid\u00edsimo despu\u00e9s del siglo XVII, en la pintura ya se encontraba en germen en la ornamentaci\u00f3n renacentista que el barroco recogi\u00f3 y amold\u00f3 a sus exigencias. Tan pronto como el ornamento domina las artes, penetra en la pintura: su estilo particular y sus motivos iban a crear, superponi\u00e9ndose al \u201cnaturalismo\u201d, esta serie maravillosa de naturalezas-muertas, llamadas a prop\u00f3sito as\u00ed por su significado simb\u00f3lico que las aleja de la vida, introduci\u00e9ndolas en el mundo de los signos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notamos sin embargo, que al igual que en la arquitectura barroca, la naturaleza-muerta ostenta los razonamientos continuos entre el clasicismo y la tendencia ornamental (\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) El siglo XIX vio en Cuba una florescencia de la ornamentaci\u00f3n, en las artes industriales sobre todo, que sobrepasa todo lo habido anteriormente en este pa\u00eds, haciendo de esta \u00e9poca un momento muy importante en el desarrollo art\u00edstico americano. Esta predilecci\u00f3n por el arte de decorar, com\u00fan en la Am\u00e9rica del Sur, podr\u00e1 ser aproximada (\u2026) a las tendencias an\u00e1logas de las artes medievales americanas. Una interpretaci\u00f3n sociol\u00f3gica podr\u00e1 explicar la pobreza del arte figurativo (y la riqueza correspondiente del arte decorativo) por la importaci\u00f3n y competencia de la iconograf\u00eda, que bajo forma de estampas se mandaron desde Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pintura colonial tuvo que someterse, y el artista buscaba escape para su imaginaci\u00f3n original en la ornamentaci\u00f3n. All\u00ed se esconde la invenci\u00f3n pl\u00e1stica. Los que dictan la moda del d\u00eda no podr\u00e1n descubrir esta invenci\u00f3n. En el siglo XIX, mientras la pintura cae en \u201cel convencionalismo y el formalismo acad\u00e9mico\u201d, las artes industriales aseguran la persistencia de una expresi\u00f3n art\u00edstica independiente y original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) En Cuba, la lucha \u00e9pica del ornamento contra el estilo neo-cl\u00e1sico toma formas interesant\u00edsimas. La funci\u00f3n dominadora del ornamento se afirma: se esparce delante de la vista en los interiores de las viviendas, engancha las miradas por su difusi\u00f3n en los balcones y balaustras de las fachadas, e introduce, como aliado suyo la flora tropical, en el recinto de la arquitectura cerrada. Las palmas y enredaderas del patio con las sombras que proyectan, en armon\u00eda con los hierros forjados de las puertas y ventanas hacen desaparecer por completo las l\u00edneas geom\u00e9tricas de la arquitectura bajo un bordado variado y movido de formas donde la imaginaci\u00f3n podr\u00e1 jugar a gusto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1932\" data-permalink=\"https:\/\/artsolido.com\/es\/bodegc3b3n-c3b3leo-sobre-papel-1958\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/bodegc3b3n-c3b3leo-sobre-papel-1958..png?fit=350%2C232&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"350,232\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"bodegc3b3n-c3b3leo-sobre-papel-1958.\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/bodegc3b3n-c3b3leo-sobre-papel-1958..png?fit=350%2C232&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/bodegc3b3n-c3b3leo-sobre-papel-1958..png?resize=577%2C382&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1932\" width=\"577\" height=\"382\" \/><figcaption>Bodeg\u00f3n, \u00f3leo sobre papel, 1958.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LA PINTURA DE AMELIA PEL\u00c1EZ.<br>\nLa pintura de Amelia Pel\u00e1ez es una visi\u00f3n consciente del papel dominante del ornamento en relaci\u00f3n con el tema de la naturaleza-muerta y el de los elementos del arte ornamental cubano del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) En su propio estudio, Amelia Pel\u00e1ez acumula vestigios del pasado colonial: columnas corintias, mamparas, sillones esculpidos y otros objetos que le recuerdan a&nbsp; cada mirada un lenguaje estil\u00edstico preciso (\u2026). En las obras de Amelia Pel\u00e1ez, a las cuales nos referimos, dos clases de ornamentos coexisten. Los que constituyen una imitaci\u00f3n estilizada de objetos arquitecturales o decorativos del siglo pasado cubano, y los que son enteramente libres, una escritura nueva nacida de la necesidad misma de llevar sobre una superficie plana y en acuerdo con las exigencias pl\u00e1sticas lo que antes exist\u00eda solamente bajo forma de trabajo de artesano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) La naturaleza-muerta que se escond\u00eda en la madera esculpida, en los vidrios de color y en los balaustres de hierro fundido, ten\u00eda una relaci\u00f3n con los materiales que la soportaban. No pod\u00eda unirse sin cambios, a las exigencias de la pintura al \u00f3leo o al gouache. El ornamento que la dominaba y le hab\u00eda dado nacimiento, no pod\u00eda entrar en su totalidad en la pintura. Esta no recog\u00eda m\u00e1s que su idea: la funci\u00f3n de dominaci\u00f3n y de elemento creador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amelia Pel\u00e1ez est\u00e1 llevada as\u00ed a inventar una nueva escritura, de la cual surge, como cosa natural que confirma la tradici\u00f3n, una naturaleza-muerta nueva, estrechamente ligada a esta escritura, y por su esp\u00edritu y m\u00e9todo recuerda la naturaleza-muerta del sigloXVII nacida de la escritura ornamental del Barroco. Al igual que los arcaistas del Renacimiento italiano, Amelia Pel\u00e1ez introduce elementos todos hechos del arte ornamental del pasado. Desempe\u00f1an un papel especial en el interior del cuadro, como puntos de mira del espacio por sus curvas sugerentes de perspectivas, o como intermedios entre el abstracto y el concreto, como presencia de una realidad de la cual no quedan m\u00e1s que ruinas (\u2026).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"723\" height=\"933\" data-attachment-id=\"1928\" data-permalink=\"https:\/\/artsolido.com\/es\/1280119-amelia-pelc3a1ez-untitled-1966-watercolor-on-paper-11-5-x-9\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1280119-amelia-pelc3a1ez-untitled-1966-watercolor-on-paper-11.5-x-9.jpg?fit=2730%2C3522&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"2730,3522\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;3.5&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon EOS REBEL T1i&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1300074050&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;21&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;100&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.04&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"1280119-amelia-pelc3a1ez-untitled-1966-watercolor-on-paper-11.5-x-9\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1280119-amelia-pelc3a1ez-untitled-1966-watercolor-on-paper-11.5-x-9.jpg?fit=723%2C933&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1280119-amelia-pelc3a1ez-untitled-1966-watercolor-on-paper-11.5-x-9.jpg?resize=723%2C933&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1928\" \/><figcaption>Amelia Pel\u00e1ez, Untitled, gouache sobre papel, 1966<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La contradicci\u00f3n que resulta de la pintura enfrent\u00e1ndose al arte decorativo para incorpor\u00e1rselo no solamente consiste en el problema de la materia diferente seg\u00fan el arte; existe tambi\u00e9n en cuanto al espacio, que el uno utiliza y la otra sugiere (\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(\u2026) El espacio relacionado con la luz y el sonido provoca una efusi\u00f3n ornamental que a su vez llega a dominar y a imponer una concepci\u00f3n del espacio y del sonido nueva. En esto vemos una diferencia fundamental entre la decoraci\u00f3n barroca y la ornamentaci\u00f3n del per\u00edodo neo-cl\u00e1sico cubano. El tratamiento del espacio, por esta \u00faltima se distingue en todo de las concepciones espaciales barrocas. Como ella no puede utilizar los recursos de la arquitectura que le es enemiga, logra sus efectos de espacio de manera independiente. Se observar\u00e1 que casi todo el dise\u00f1o ornamental del arte aplicado en el siglo pasado se desarrolla sobre elementos transparentes: la madera tallada y horadada de las mamparas, los cristales de color, el encaje de las rejas, las celos\u00edas de las ventanas. Vistos del interior de la habitaci\u00f3n, todos estos elementos se superponen hasta formar una filigrana de riqu\u00edsimo efecto \u00f3ptico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Composici\u00f3n, t\u00e9mpera sobre lienzo, 1967.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La luz, ya subdividida por la vegetaci\u00f3n del patio, tiene que filtrar a trav\u00e9s de esta filigrana ornamental para llegar a la oscuridad del interior. M\u00e1s finas y m\u00e1s tenues son las irradiaciones luminosas que llegan a una habitaci\u00f3n, m\u00e1s l\u00e1minas, rejas y mamparas ha debido recorrer, y m\u00e1s espacio hay del interior al exterior (\u2026.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amelia Pel\u00e1ez utiliza a prop\u00f3sito estas calidades, en su disposici\u00f3n de l\u00edneas y de colores. Construye, con su ayuda, pantallas ornamentales paralelas al espectador. El color y el claroscuro sugieren la filtraci\u00f3n de la luz. La superficie del cuadro parece pues el resultado \u00f3ptico de la superposici\u00f3n de superficies espaciadas. Y de vez en cuando, los planos de color son perforados por el blanco puro, que es la luz directa desde la m\u00e1s remota lejan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay entonces, en lugar del espacio din\u00e1mico e ilimitado del barroco, una adaptaci\u00f3n de la idea del arte decorativo cubano, es decir, la de un espacio limitado, est\u00e1tico, definido por pantallas horadadas y paralelas al plano del cuadro. Resulta este car\u00e1cter de frontalidad tan peculiar en las obras de Amelia Pel\u00e1ez. Resulta tambi\u00e9n esta impresi\u00f3n de calma y mesura que se desprende de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pintura de Amelia Pel\u00e1ez en conjunto se aparta del verdadero esp\u00edritu del Barroco. Pero sucede incidentalmente que intervienen l\u00edneas que rompen lo est\u00e1tico: cornisas curvadas que huyen hasta un fondo ilusorio, volutas o salientes que siguen una perspectiva rebelde a la l\u00f3gica de la composici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s existen amplias formas de color, que r\u00edtmicamente repetidas podr\u00edan quiz\u00e1s sugerir un sistema ornamental perpendicular al plano del cuadro, y que se ver\u00eda en corte, el color siendo su substancia. En suma, la transformaci\u00f3n seg\u00fan las exigencias de la t\u00e9cnica pict\u00f3rica de los datos pl\u00e1sticos del arte decorativo, ha introducido en la pintura una nueva est\u00e9tica, una nueva escritura y una nueva idea del espacio.<br>\nColor, construcci\u00f3n y espacio est\u00e1n en dependencia estrecha con el ornamento, que, a su vez, impone una estilizaci\u00f3n vigorosa sobre todos los objetos que utiliza. La figuraci\u00f3n, desde la naturaleza-muerta hasta la representaci\u00f3n de personajes o escenas, se unifica con el ornamento en una tendencia hacia lo irreal (\u2026).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1931\" data-permalink=\"https:\/\/artsolido.com\/es\/naturaleza-muerta-con-pez-c3b3leo-sobre-papel-1947\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/naturaleza-muerta-con-pez-c3b3leo-sobre-papel-1947..png?fit=360%2C273&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"360,273\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"naturaleza-muerta-con-pez-c3b3leo-sobre-papel-1947.\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/naturaleza-muerta-con-pez-c3b3leo-sobre-papel-1947..png?fit=360%2C273&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/artsolido.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/naturaleza-muerta-con-pez-c3b3leo-sobre-papel-1947..png?resize=581%2C441&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1931\" width=\"581\" height=\"441\" \/><figcaption>Naturaleza muerta con pez, \u00f3leo sobre papel, 1947.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es curioso comprobar, como a trav\u00e9s de la naturaleza muerta se hallan conservados tantos rasgos ya definidos en el arte barroco, y como al mismo tiempo el estilo ha cambiado y la visi\u00f3n humana ha sido revolucionada. La idea de forma (volumen o superficie), se ha desarrollado sin interrupci\u00f3n en el arte europeo, siguiendo las huellas de Chardin, hasta llegar a los modernos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el continente americano, es el ritmo de conjunto que preocupa a artesanos y artistas sin casi ocuparse de la forma ni de su renuevo. Este ritmo de conjunto, idea primitivamente barroca llega en antagonismo persistente con el clasicismo, a una forma nueva de expresi\u00f3n. De ella es s\u00edntoma la pintura de Amelia Pel\u00e1ez. El ritmo ornamental domina pero est\u00e1 como cuajado en su movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su arte se refleja una concepci\u00f3n nueva del objeto y al mismo tiempo una rehabilitaci\u00f3n de un arte olvidado. Su \u00edntimo desarrollo lleva insensiblemente al terreno de la historia e introduce as\u00ed un poco de la idea del tiempo en la pintura. Las transparencias de sus ornamentos dejan traslucir las ra\u00edces de su creaci\u00f3n, las contradicciones que supo vencer y c\u00f3mo se transform\u00f3 en la armon\u00eda final de una obra de arte de calidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Robert Altmann para la revista Or\u00edgenes 1954. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Robert Altmann INTRODUCCI\u00d3N Una forma de arte, en su desarrollo hist\u00f3rico, con rareza evoluciona independientemente. La miniatura medieval se subordina al estilo monumental; la escultura renacentista quedaba superditada a la pintura; el arte pl\u00e1stico barroco ha sido penetrado enteramente por el ornamento y la arquitectura. 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