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Uno de los secretos mejor guardados del arte cubano

Cuban Gallery

Después de 1959, en Cuba cientos de tesoros nacionales fueron destruidos o confiscados, entre ellos una suma de artefactos de la cultura griega que más tarde aparece en la Unión Soviética, dando motivo a especulaciones de que el régimen de Castro cambiaba arte por armas. Otras obras no fueron vistas nunca más. No es este el caso de las piezas que “emigraron” antes del Primero de Enero, las cuales de alguna manera encontraron un hogar del otro lado del estrecho de la Florida.

José Nicholas de la Escalera (1734 - 1804) Coronation of thr virgin by the trinity. oil on board

José Nicolás de la Escalera (1734 – 1804) Coronation of the virgin by the Trinity. oil on board

Tal es el caso de las pinturas que alguna vez fueron propiedad del general Fulgencio Batista, las cuales se encuentran en un ala grande del Museo de las Artes y las Ciencias (MOAS) de Daytona Beach. Con la bandera Cubana al lado, una placa de bronce nos lee a la entrada: “La Colección del Museo de la Fundación Cubana fue generosamente entregada por el presidente Fulgencio Batista y su esposa la señora Marta Fernández Batista a la ciudad y al pueblo de Daytona Beach en 1957.” En ese entonces, Batista dijo que quería compartir su cultura con un pueblo que amaba. Varios historiadores del arte aplauden su clarividencia. Muchos de sus bienes, se presume, habrían sido destruidos por su sucesor.

Placa

Batista, quien fue muy querido en Daytona, era un admirador del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt y durante sus últimos años como presidente aprobó una serie de medidas, entre otras la seguridad social y la atención médica gratuita para los cubanos, y a fines de 1950, Cuba alcanzaba el octavo mayor salario mínimo en el hemisferio occidental. Batista fue un mecenas de las artes, nos recuerda Gary Libby ex director ejecutivo del MOAS, quien compara sus contribuciones a la escena artística cubana con las contribuciones de John F. Kennedy a los estadounidenses.

Batista fue elegido presidente de Cuba en 1940, cargo que ocupó durante cuatro años. En 1944 decidió trasladarse a Daytona Beach. Se casó con Marta Fernández, y tuvieron cinco hijos mientras viven en su casa en 137 N. Halifax Ave. La ciudad le celebró con un desfile, y declaró el día de Batista el 24 de marzo de 1956. Durante el mismo, el General montó en un descapotable con el alcalde Frank Morrison, saludó a las multitudes que se alineaban en la calle y luego habló en una recepción con un senador estadounidense, según las noticias de la época. Fue electo al Senado de Cuba en 1948 y vivió entre Daytona y Cuba mientras cumplía su mandato. Como senador vio la posibilidad de correr para presidente nuevamente, mas al darse cuenta de que no iba a ser elegido encabeza un golpe de estado y toma el gobierno por la fuerza. En 1959, el próximo dictador y su ejército de barbudos marchan por La Habana. Batista intenta huir a Daytona Beach desde Cuba, pero el gobierno de Estados Unidos no le permite su regreso. Su esposa e hijos volvieron a la ciudad en la Florida, y Batista finalmente huye a Portugal y muere en España en 1973.

La colección donada por Batista al MOAS tiene alrededor de 150 obras, algunas se remontan a 1775 y la última pieza de la misma data de 1957. Recoge la muestra piezas de algunos de los más grandes pintores de la historia del arte de la ínsula. La exhibición es “una de las colecciones más importantes” de arte cubano fuera de Cuba, según el sitio web del Museo de Artes y Ciencias. Este regalo del entonces presidente Batista a la ciudad y al pueblo de Daytona (originalmente de 50 pinturas y más de 40 artefactos) abarca 200 años de arte cubano. Amén de haber crecido a través de otras donaciones, el período representado sigue siendo aproximadamente el mismo. A pesar de la alta calidad de las obras y artistas que componen la muestra, rara vez aparece la misma en los libros de arte dentro o fuera de la Isla. La colección de Daytona Beach incluye obras de Leopoldo Romañach, Eduardo Abela, Miguel Arias, Carlos Enriquez, Víctor Manuel, Gil García, Sandú Darié, Armando G. Menocal, René Portocarrero, Mirta Cerra, Amelia Peláez, Guido Llinás y muchos más.

Gallery Vew

Después del ascenso de Castro, su gobierno comunista trató de localizar artículos de valor que abandonaron el país y el ministro cubano de cultura contactó a Gary Libby para discutir sobre la colección. Tras algunas explicaciones, Libby convenció al ministro de que las obras pertenecían legítimamente a Daytona Beach. De este modo, la inestimable colección que cubre 200 años de historia del arte cubano fue salvada para convertirse en tesoro nacional en el exilio.

 

Art-Sôlido. Daytona Beach, Feb 2018.

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Categories: Featured, Visual Art

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